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¿Yo escribo mi destino? Soslaya el punto final, afánate en llenar el espacio que se extiende en el camino, y no le des tiempos al tiempo que al final es uno solo. Cuando nacemos es hoy, cuando soñamos ahora, cuando vivimos presente y cuando morimos es hoy. Recuerda que cuando muramos más de alguien exclamará: Hoy murió fulano de tal. A la muerte le doy la espalda, pues, si la miro de frente es seguro, me va a ganar. Quiero llegar donde ella y no que me venga a buscar. Aunque camine derecho, prefiero dar vueltas y vueltas o caminar en zigzag, que no me espere y se olvide hasta que yo decida llegar. Imposible es perder el rumbo, uno solo es el terminal que esta al final del camino. Formas hay de alejarlo: Una es ir buscando desvíos ¡Cuidado! Pueden ser largos o ser engañosos atajos para llegar mas luego al final. Perder el rumbo es opción, pero la vida es redonda y el norte esta en todo lugar. Si ponemos lento el andar ten plena seguridad, que ella verá como tu tranco apurar. Aunque tarde o temprano muramos, es mejor no esperar el día, ni andar poniendo trampas corriendo para engañar al destino. Ni dar dos pasos al frente para ir borrando uno atrás. Los caminos pueden ser muchos, mas, el destino uno solo. Muchos dirán que esta escrito, pero prefiero pensar, que con mi pluma y cuaderno el mío lo escribo yo.
Incluido en libro: Páginas al
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