Experiencia, juventud y mercado
Vicente
Herrera Márquez
Hace un tiempo puse un aviso en los diarios y también en Internet que
decía lo siguiente:
Ofrezco experiencia o de lo contrario
cambio años de experiencia por años de juventud.
Hasta este momento no he tenido ninguna respuesta, parece que la
experiencia no es mercancía de fácil venta en el mercado de hoy y como
se que es mas cotizada la juventud por ello ofrecí cambio, pero, parece
que nadie cambia juventud por experiencia, por lo que deduzco que hoy el
mundo solo requiere juventud y nadie quiere venderla o hacer un trueque.
Por ello es que quiero cambiar experiencia por juventud.
Sí, yo ofrezco los años de experiencia, uno de experiencia por uno de
juventud. A decir verdad es posible que en el momento de la transacción
quien este dispuesto a hacer el cambio considere que no es realmente una
buena experiencia la que estoy ofreciendo, todo es conversable, en todo
se puede llegar a un arreglo, las reglas del comercio no ponen trabas
para ello. Podríamos hablar de uno y medio por uno o uno y tres cuartos
por uno y quizás hasta dos por uno, pero necesito conseguir
algunos años de juventud.
Claro esta que yo también pondré mis exigencias, a quien pida más años
de los míos por cada uno de los suyos. Pediré y exigiré mas cualidades
de ese año de juventud que me ofrezcan a cambio. Exigiré mente clara,
cuerpo sano, virilidad probada, capacidad de trabajo, potencia sexual,
libido impaciente y algunas otras cualidades y condiciones. Esto es
una transacción comercial, por lo tanto se que debemos respetar
las leyes del libre mercado y de la oferta y la demanda y por otro lado
en el pedir no hay engaño.
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Saben, pensando mejor y con la mente fría estoy considerando que no debo
insistir en este trueque, puesto que la juventud que me puedan ofrecer
carece de algo que yo no había tomado en cuenta, al hacer ese cambio por
supuesto que voy a ganar juventud pero voy a perder experiencia
(experiencia que me costó ganar) y al poner en la balanza
ambas mercancías, esta no se mueve y aparentemente las dos pesan igual,
por ello estoy pensando seriamente que me voy a quedar con mis años a
los que voy remozar y vitalizar con una gran cuota de voluntad, otra de
deseos de vivir, restablecer algunas metas dejadas de lado, utilizar los
medios puestos a mi alcance por la ciencia y la tecnología y solicitar
de quien este a mi lado también ponga su parte, que serían unas pequeñas
cuotas de cariño y amor y otras de risas y alegría.
Veo que después de
agregar todo ello, la balanza se movió considerablemente hacia el lado
de la experiencia. Por lo tanto, no tengo donde perderme. Mejor que
aquellos que tienen juventud sigan luchando y trabajando para que logren
su propia experiencia. Yo he decidido quedarme con la mía y no la cambio
ni por cien años de juventud.
Ya no les conté y tampoco pretendo hacerlo para que querría algunos años
de juventud, pueden pensar lo que quieran, pero si estoy seguro que con
las cuotas necesarias voy a suplir con largueza la juventud sin
experiencia que pudiera haber transado en el mercado.
Agradezco la atención que pudieran haber brindado a mi solicitud de
trueque aquellas personas interesadas. nuevamente muchas gracias y ahora
a poner a prueba la experiencia ganada con todos los años de mi
juventud, la que a pesar de los años aún esta vigente y sigue ganando
experiencia.

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