Distancias, pequeñas e inmensas,
que acortan y alargan el
tiempo de amar.
Silencios, momentos de
palabras silentes,
testigos que pasan, y los
calla el tiempo.
Pausas, que detienen los pasos
de amantes,
insensibles no sienten ni
cuenta se dan
que pasan, pasan y pasan las
horas,
también que suman los días que
van
a la vez que restan los días
que faltan.
Por eso amor, no te detengas
en el camino,
a preguntarle al viento que
hacer.
Si tu me quieres querer,
quiéreme sin pensar,
porque entre distancias,
silencios y pausas
es posible que el tiempo te
pueda ganar.